domingo, 28 de junio de 2009

SEGUIRIYAS Y DERIVADOS (IV)

IV. Seguiriyas de Cádiz y los Puertos


Esta escuela incluye, además de Puerto Real, Puerto de Santa María y Cádiz, la Isla de León (San Fernando) y Sanlúcar de Barrameda.


Por citar sólo los más ilustres nombraremos a El Planeta, Tomás El Nitri, Curro Durse, Francisco La Perla, el Viejo de la Isla, su hermana María Borrico, el Ciego de la Peña y El Mellizo.



Una de las seguiriyas más antiguas que se conoce es la atribuida al Planeta, que grabó Pepe Torre y que está recogida en la "Antología del Cante Flamenco y Cante Gitano" que dirigió Antonio Mairena.






PEPE TORRE. Seguiriya de El Planeta
. Acompañado a la guitarra por Melchor de Marchena. Para mi gusto es la mejor versión que se ha grabado de esta mítica seguiriya.


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Diego Clavel, con letras de su autoría, recrea en el siguiente vídeo dos estilos de seguiriyas: "Esperando yo estaba", uno de los estilos de Tomás El Nitri y "Perdona a mi pare", de Curro Durse, estilo en el que se basó Manuel Torre para crear su famosa seguiriya "Era un día señalao de Santiago y Santana". Le acompaña a la guitarra Manolo Franco.


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Emitido por el Canal Clásico de RTVE



Paisano de Diego Clavel (Puebla de Cazalla), aunque pasó la mayor parte de su vida en Paradas, Miguel Vargas, con letras de Francisco Moreno Galván y las guitarras de Melchor de Marchena y su hijo Enrique, canta unas seguiriyas de Manuel Torre ("La llamé y no vino") dos de Francisco La Perla ("Y ando en tierras ajenas" y "Yo no vi cabal el bien que tenía...") y una de El Mellizo ("¡Qué güena, que güena...)"

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Enlaces a esta entrada:
Pepe Torre
El Planeta
Diego Clavel
El Nitri
Curro Durse
Miguel Vargas
Manuel Torre
El Mellizo



jueves, 25 de junio de 2009

SEGUIRIYAS Y DERIVADOS (III)

III. Cabales

La palabra cabal en el mundo del flamenco se toma con el significado de verdadero, completo o que no le falta nada. Por tanto cante cabal es aquel que se interpreta con concimiento, seriedad y honradez y por lo mismo se consideran aficionados cabales a aquellos que sienten el flamenco de corazón, de verdad y con conocimiento de causa.

Referido a las seguiriyas, hay una anécdota (leyenda o verdadera) muy propagada que atribuye el nombre de cabal a Francisco Ortega Vargas, más conocido como El Fillo (Puerto Real ¿1.820?- Triana 1895).

Se dice que habiendo cantado El Fillo una tanda de seguiriyas para el gran torero Paquiro, éste, entusiasmado y generoso, regaló una moneda al cantaor. Al ir a cambiarla se observó que estaba falta ya que alguien había limado y sustraido parte de misma. El Fillo fue al encuentro del torero y le expetó sin más: -Dígame usted, maestro: ¿le faltó algo a mi cante?. ¿Eran cabales las seguiriyas que le canté? ... Yo le he dao una moneda cabal mientras que la suya está falta.

El Fillo y El Planeta en una reunión de cante

Desde entonces se llaman
cabales las seguiriyas cambiás. El término de cambiá (vulgarización de cambiada) se refiera al cambio que se hace en la tonalidad en que se interpreta. Mientras las seguiriyas en general se interpertan en la tonalidad natural o tonal, las cabales lo hacen en la modal y meterse en más honduras es para guitarristas y expertos en música, que no es mi caso.

Juan Antonio Muñoz acompañando a Canela de San Roque

El guitarrista Juan Antonio Muñoz en su libro "Mis recuerdos de Antonio Mairena" lo explica muy bien y critica la ligereza con que se aplica el término:

""Se suelen escuchar frases como: "el cante cambiado de María Borrico" ... "el cambio del Sr. Manuel Molina". Pero yo me pregunto, ¿dónde está el cambio de tono? ... la seguiriya del Planeta ... juntamente con las que después interpretaron El Fillo y Silverio son las auténticas seguiriyas de cambio o cabales...""



Quizás por la anécdota anterior, algunos estudiosos atribuyen a
El Fillo la creación de las cabales. Otros consideran que fue María Borrico, cantaora de voz afillá y que gustaba de interpretar el cante de hombres, su creadora. De hecho, el llamado cambio de María Borrico, se hace todavía para rematar el cante por serranas. Ricardo Molina y Antonio Mairena en su libro "Mundo y Formas del Cante Flamenco" consideran que la seguiriya cambiá de María Borrico es como el eslabón entre el viejo estilo y el moderno, es decir "una seguiriya de transición". La mayoría está de acuerdo en que su gran divulgador fue Silverio Franconetti.


Silverio Franconetti por Francisco Moreno Galván

Las cabales no suelen cantarse solas; aunque existen algunas grabaciones como la que ofrecemos de Sernita de Jerez. Lo normal es que se incluyan al final de una tanda de seguiriyas para romper la monotonía y porque suelen ser más largas y difíciles.

SERNITA DE JEREZ. Cabales.
Acompañado a la guitarra por Paco de Antequera y jaleado por Terremoto de Jerez. La primera ("Moritos a caballo") se atribuye a Silverio Franconetti y la segunda ("Desde la Polverita") al Loco Mateo.






En el siguiente montaje, José Menese, acompañado a la guitarra por Perico el del Lunar hijo, interpreta una seguiriya de Joaquín Lacherna ("Dia grande, mare") y dos cabales atribuidas a El Fillo ( "Maldigo la hora" y "Sali por la puerta").

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Magistral, por su sencillez, el toque de guitarra y las falsetas que toca Perico a base de alzapúas y punteos lo que demuestra que no hace falta ser un virtuoso ni poseer una técnica depurada para ejecutar una pieza bella y emotiva.


lunes, 22 de junio de 2009

SEGUIRIYAS Y DERIVADOS (II)

II.- Origen y evolución de la seguiriya

La mayoría de los investigadores opina que la seguiriya se derivó de la toná en un proceso evolutivo de acoplamiento de la guitarra al cante. Parece ser que las primeras seguiriyas se cantaron sin guitarra, como las tonás, y algunos artistas las juntan y alternan en sus interpretaciones sin que varíen su carácter, su musicalidad o su tonalidad.

Las seguiriyas más antiguas que se cantan todavía tienen cierto aire de toná. Esto podemos comprobarlo en el siguiente archivo musical donde Tomás Pavón (Sevilla 1.893-1.952) interpreta dos seguiriyas: la primera ("Reniego yo...") se atribuye a Manuel Cagancho y la segunda ("Y Dios mandó el remedio...") a Frasco el Colorao, ambos pertenecientes a la escuela trianera.

XX. TOMÁS PAVÓN. Seguiriyas

XX

En cuanto a su evolución es uno de los cantes que menos se ha modificado. Hoy día hay muy buenos seguiriyeros jóvenes aunque:

""... está un poco estandarizada y casi siempre hacen el mismo estilo..." Enrique Morente en "La Voz de los Flamencos" de Miguel Mora

""...la seguiriya es un cante sin evolución desde hace mas de ciento cincuenta años, pese a que hoy se cante más que nunca, tal vez demasiado, sin esperar incluso el instante preciso y mágico, el ambiente que requiere su intensidad clamorosa y dramática, pues una mayoría de sus intérpretes tienen aprendida muy bien la técnica cantaora que requiere su estructura, pero afrontan su cante sin la disposición anímica que el estilo requiere para que se revele en toda su dimensión flamenca y jonda..."" Manuel Ríos Ruíz en "Ayer y Hoy del Cante Flamenco"

Pero no es éste el caso de Fernando Terremoto, hijo del mítico seguiriyero Terremoto de Jerez. Alargando mucho los tercios, con ese estilo personalísimo de cantar, y poniendo sentimiento y jondura, interpreta magistralmente tres seguiriyas de la escuela jerezana:


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De uno de los programas "Algo más que Flamenco" que presentaron Sara Baras y Paco Sánchez y que todavía se siguen emitiendo por el Canal Clásico de RTVE.


-La primera ("No te miro a la cara") está cantada en uno de los estilos del Sr. Manuel Molina; la segunda ("Yo no soy de esta tierra") se corresponde con el estilo de Paco la Luz y que retocó Tío José de Paula; ambas con letra de Rafael Fernández Suárez, "El Nene", y la tercera ("Desde la Polverita") es la seguiriya cabal atribuida al Loco Mateo.
Está magníficamente acompañado a la guitarra por otro jerezano ilustre: Fernando Moreno que hace dos clásicas falsetas, con esos breves y artísticos silencios, del toque guitarrístico de Jerez de la Frontera.



miércoles, 17 de junio de 2009

SEGUIRIYAS Y DERIVADOS (I)

En esta segunda rama del árbol del flamenco incluiremos las seguiriyas propiamente dichas y los cantes que se derivan de ellas como la liviana, la serrana, la toná-liviana y la cabal o seguiriya de cambio.


I. Seguiriyas

La palabra seguiriya procede de la deformación idiomática, debido a la transmisión oral, de la seguidilla castellana, estrofa en la que se escribieron unos cantes denominados "playeras". Estas playeras las cantaban las plañideras (mujeres lloronas contratadas para los funerales) y tenían el tema de la muerte como inspiración para confeccionar sus letras (el caló fue deformando la palabra plañídera en plañiera, plaiera y playera).

Musicalmente no puede hablarse de la seguiriya en singular si no es para referirse a un estilo concreto, como por ejemplo cuando hablamos de la seguiriya de El Planeta o la de Frasco El Colorao. Es más propio hablar de las seguiriyas en plural ya que existen más de cuarenta estilos diferentes.

Distintos estilos, distintas melodías, distinta composición métrica ...; pero todas tienen unos rasgos comunes que nos servirán para identificarlas:
  • Por un lado el compás o ritmo que nos da el acompañamiento de la guitarra con las variaciones y peculiaridades del genio creador de su intérprete. No es fácil "coger" dicho compás. Incluso entre los profesionales hay divergencias al respecto.
  • Por otro lado su espíritu. La seguiriya es un conjuro, un grito desgarrado y desnudo, la queja de un ser humano inmerso en una situación sin salida, un quejío sin consuelo. Cuando el cantaor-creador quiere hablar de algo íntimo que le duele en lo más profundo de su ser, surge la seguiriya.

"La seguiriya bien cantada, duele" suelen decir los cantaores


Para terminar con esta introducción diremos que ha habido grandes creadores de seguiriyas como Manuel Cagancho, Frasco El Colorao y Silverio en Sevilla y Triana; Manuel Molina, Loco Mateo, Paco La Luz, El Marrurro, etc. en Jerez; el Planeta, El Mellizo, Francisco la Perla, etc. en Cádiz; Tomás El Nitri y El Fillo en los Puertos (Real y Santa María) de Cádiz.

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Del concierto conmemorativo del Primer Centenario de la muerte de Silverio Franconetti que se celebró en 1.989 en el Teatro Lope de Vega de Sevilla y emitido por el Canal Clásico de TVE.

En el presente vídeo podemos apreciar lo que se ha dicho de las seguiriyas. Tres estilos diferentes interpretados por Naranjito de Triana, acompañado a la guitarra por Manolo Franco, expresando la desolación, la pena y el sufrimiento que causan el amor, la propia vida e incluso la muerte.

Tras el recitado de un fragmento del poema de Lorca dedicado a Manuel Silverio Franconetti, el cantaor se templa con un grito dramático que anuncia la tragedia y que no admite adornos fáciles. La primera es una seguiriya de Triana, seguramente de los Cagancho; la segunda es uno de los estilos de Curro Dulce (Francisco Fernández Ortega, Cádiz siglo XIX) y remata con la seguiriya de cambio del Sr. Manuel Molina, una de las más largas y difíciles de interpretar.


lunes, 1 de junio de 2009

CANTES PRIMITIVOS: LA SAETA

La saeta



La tradición de cantar a los pasos de las procesiones de Semana Santa en Andalucía se remonta a varios siglos atrás. En el año 1.691 aparece documentado en Sevilla un canto conocido como saeta que cantaban los Hermanos del Pecado Mortal y los de la Aurora. Fray Antonio de Escaray escribe:

""...mis hermanos, los reverendos padres del Convento de San Francisco (...) por la tarde hacen la misión bajando la Comunidad a andar el Vía Crucis con sogas y coronas de espinas y entre paso y paso cantaban saetas...""

En el Diccionario de R.A.E. de principios del siglo XIX, aparece el término saeta y lo define como:

""
Cada una de aquellas coplillas sentenciosas y morales que suelen decir los misioneros.""


Como puede apreciarse, en estos tiempos remotos, eran los religiosos los que cantaban saetas. Será a partir de mediados del XIX cuando surge la saeta popular y comienza la costumbre de ser el pueblo el que las cante para expresar sus sentimientos religiosos. Estas saetas primitivas y antiguas se han perdido en su mayoría aunque todavía se conservan y se cantan algunas como la retorneá de Marchena , la revoleá de Mairena del Alcor, ambas en la provincia de Sevilla; la malagueña; la de Arcos de la Frontera (Cádiz), la saeta vieja cordobesa, la cuartelera de Puente Genil (Córdoba) y seguro que algunas más fuera o dentro de Andalucía.

Hemos elegido esta última como ejemplo de saeta antigua que aún se conserva. El nombre de cuartelera le viene porque se cantan en los cuarteles o sedes donde las hermandades celebran sus reuniones. Son saetas dialogadas, normalmente entre dos hermanos cofrades dándose un viva al final alusivo o no a la letra.


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Sobre cuando y como surge la saeta flamenca que se canta en la actualidad, los investigadores no se ponen de acuerdo:

-Para unos nace en Cádiz y fue
Enrique El Mellizo el primero que las cantaba, junto a toda la familia, desde el balcón de su casa.

-Otros defienden su nacimiento en Jerez y dicen que fue el seguiriyero
Paco la Luz su creador y de hecho su hija, La Serrana, sería, según ellos, la primera en grabar una seata en disco.

-Hay quien, manteniendo la cuna jerezana, afirma que fue Don Antonio Chacón e incluso el propio Manuel Torre.

-La opinión más generalizada atribuye el aflamencamiento de la saeta al sevillano
Manuel Centeno (Sevilla 1890 - Cartagena 1.958) que creó una versión muy ornamentada y difícil que comenzó a ser llamada por algunos saeta artística.


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En el anterior montaje hemos podido ver (fotografía) y escuchar a Manuel Centeno cantando una saeta por tonás. La primera ("Sobre esos claveles granas") esta acoplada a la música de un martinete y el remate es la popularmente conocida "Toná del Cristo" y que parece ser cantaban los judíos conversos para alardear de una fe más menos sincera.


Como quiera que fuera, el caso es que en el primer cuarto del siglo XX, se pone de moda la saeta flamenca y si no la crearon hubo grandes intérpretes, además de los ya citados, que contribuyeron a su difusión. Entre ellos hay que citar al Niño Gloria, a Medina El Viejo, a la Niña de la Alfalfa, a Manuel Vallejo y a la Niña de los Peines, entre otros muchos.

Musical y literariamente no mantiene unos cánones fijos. Lo normal es que sea una estrofa de cuatro versos con las repeticiones necesarias para hacer los cinco o seís tercios melódicos de que consta. José Menese, por ejemplo, solía hacer siete tercios.

Hemos escuchado saetas antiguas (cuarteleras) y saetas por tonás (Manuel Centeno) aunque la forma más corriente de interpretarlas es por seguiriyas. En el archivo siguiente podemos escuchar a Sernita de Jerez que canta "Por una montaña oscura", saeta jerezana por seguiriya, con letra de Blas Vega, y acompañado por una banda de cornetas y tambores. Este tipo de saeta se identifica por la inclusión de los gritos desgarrados o ayes de la seguiriya al comienzo y después de los tercios primero y cuarto o quinto

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Enlace para saber más sobre la saeta en Castro del Río (Córdoba). CLIC AQUÍ